El derecho de inspección puede ejercerse, por regla general, dentro de los tres (3) primeros meses del año, o en cualquier momento, dependiendo del tipo de sociedad y de lo previsto en los estatutos. Su adecuada ejecución resulta clave para que los socios puedan conocer de primera mano la realidad administrativa, financiera, contable y jurídica de la compañía, y tomar decisiones informadas que protejan su inversión.
A través de este derecho, el socio puede acceder, directamente o por medio de apoderado, a documentación relevante como estados financieros, libros contables, contratos significativos, actas de asamblea o junta, y soportes de operaciones relevantes, así como realizar las revisiones necesarias para verificar el correcto funcionamiento de la sociedad.
Ejercer oportunamente el derecho de inspección permite anticipar riesgos, detectar inconsistencias, prevenir conflictos entre socios y fortalecer la transparencia en la gestión empresarial, evitando contingencias que puedan afectar el valor y la estabilidad de la compañía.
En Morand, ofrecemos un servicio integral de acompañamiento en el ejercicio del derecho de inspección, que incluye la preparación de la solicitud, la revisión jurídica y técnica de la información, y la entrega de un análisis claro y estratégico. Nuestro equipo de abogados expertos le acompaña de principio a fin para proteger su inversión y brindarle seguridad en la toma de decisiones.
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