Un interrogante común que se plantea a nivel societario está relacionado respecto de si el valor de las acciones distribuidas debe ser nominal o comercial.
Reciente oficio emitido por la Supersociedades (220-186181 del 30 de julio de 2024) aborda algunos aspectos relevantes respecto de la emisión y valoración de acciones en las sociedades anónimas.
Entre los temas que aborda el oficio y partiendo de la premisa que el capital de una sociedad anónima se divide en acciones de igual valor que se representaran en títulos negociables, es importante tener en cuenta:
– Según el artículo 386 del Código de Comercio, el precio de oferta de estas acciones no puede ser inferior a su valor nominal. Lo anterior dentro de un marco legal asegura una base sólida para las transacciones y el manejo del capital social.
– La enajenación de acciones nominativas puede realizarse mediante el simple acuerdo entre las partes.
– En situaciones específicas, los accionistas pueden decidir convertir los dividendos en acciones proporcionales a su participación.
– El valor nominal de las acciones es aquel precio que se asigna por disposición de las partes a la constitución o al momento de emisión de las acciones.
– El valor comercial, es aquel que suele ser diferente del nominal, y al momento de ser determinado se tienen en cuenta diferentes situaciones del mercado, como puede ser la oferta y la demanda de esta, no hay unos parámetros fijos para la determinación de este valor.
– Es viable aceptar un valor superior al nominal y esa diferencia debe registrarse como una prima por colocación de acciones.
Adicionalmente para establecer el valor de las empresas se puede hacer por medio de los siguientes métodos:
1- Valor en libros: dividiendo el patrimonio neto entre el número de acciones, sin embargo, no refleja adecuadamente la capacidad de generación de utilidades de la empresa.
2- Valor de mercado: la determinación se hace multiplicando el precio de las acciones en la bolsa por el número total de acciones que se encuentran en circulación.
3- Valor presente del flujo futuro de utilidades: Las proyecciones de utilidades esperadas, se ajustan a una tasa de descuento, lo que permite valorar la empresa en función de su potencial de ingresos futuros.
4- Valor presente del flujo de caja libre: Se considera el flujo de efectivo real de la empresa, ofreciendo un visón más precisa de la viabilidad financiera.